Reflexionar

OTROS 10 Minutos todos los días de lunes a sábados a las 12MD

2 Corintios 12:9   Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

¿Cuándo y cómo se da a entender el propósito y poder de declaraciones como esta en la vida de un creyente?

Cuando el creyente se percata de que su estilo y modo de oración tienen que ser transformados. Ese deseo de transformación provoca hambre y sed de ser educado para aprender a orar en otros niveles y con otras metas. Estos nuevos niveles y metas lo llevan a profundizar en el conocimiento y entendimiento de la gracia de Dios en Cristo Jesús Señor nuestro. El modelo que tenemos es Pablo.

  • Pablo está orando “NO” por señales y/o cosas que prueben o validen su apostolado y ministerio.
  • Pablo está orando para discernir sus pensamientos, actitudes y hábitos que se levantan contra la obediencia a Cristo… ¿y cuáles son esos pensamientos? El cuestionamiento del porqué Dios no ha quitado el aguijón que lo abofeteaba.

Entonces; ¿Cómo se llevan cautivos esos pensamientos, actitudes y hábitos? Según la experiencia de Pablo, yo entiendo dos ejemplos que él sigue:
el modelo de la oración de David en el Salmo 139

Salmo 139:23-24 23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.

y el por qué le fue necesario a Israel enfrentar el desierto por cuarenta años:

Deuteronomio 8:2-3 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

Siguiendo ambos modelos, yo entiendo que es cuando Pablo, al escudriñarse, entiende la palabra que se le ha declarado tres veces: Bástate mi gracia;” porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”

Entonces, para que el poder de Dios se perfeccione en el creyente, según Pablo, el salmista y Moisés (1) hay que reconocer y no adular las debilidades, (2) hay que identificar con nombre y apellido las angustias y (3) tenemos que cancelar la inclinación innata de explicar hasta justificar la insistencia de nuestra naturaleza caída de resistirse las cosas que son del Espíritu Santo de Dios.

¿Cómo se hace y alcanza eso?

Apelando a la obra redentora y regeneradora de Cristo Jesús como abogado en la cruz. Aceptando el fluir constante y continuo de la sangre de Jesucristo operando a nuestro favor mientras nos mantenemos confesando nuestra debilidad y pecado, flaquezas e inclinación al mal. Descansando en la poderosa obra restauradora de Cristo Jesús por nosotros en la cruz.

Hebreos 2:14-18

14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. 16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. 17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. 18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Hebreos 4:14-16

14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”