Lo Que Afirmamos los Metodistas Unidos

Afirmaciones de la Iglesia Metodista Unida

Nuestra Herencia Doctrinal
• Los metodistas unidos profesan la fe histórica cristiana en Dios, encarnado en Jesucristo para nuestra salvación y que obra constantemente en la historia humana mediante el Espíritu Santo.
• Al vivir en un pacto de gracia bajo el señorío de Jesucristo, participamos en las primicias del reinado de Dios que ha de venir y rogamos esperanzados por su plena manifestación en la tierra como lo es en el cielo.

Afirmaciones Cristianas Básicas
• Conjuntamente con los cristianos de otras comuniones afirmamos fe en el Dios Trino-Padre, Hijo y Espíritu Santo.
• Afirmamos, en común con todos los cristianos, una fe en el misterio de la salvación en y mediante Jesucristo.
• Compartimos la fe cristiana de que el amor redentor de Dios se manifiesta en la vida humana mediante la actividad del Espíritu Santo, tanto en la experiencia personal como en la comunidad de creyentes.
• Nos consideramos parte de la Iglesia Universal de Cristo cuando mediante la adoración, la proclamación y el servicio, nos conformamos a ÉL.
• Conjuntamente con otros cristianos reconocemos que el reinado de Dios es a la vez una realidad presente y futura.
• Compartimos con muchas comuniones cristianas un reconocimiento de la autoridad de las Escrituras en asuntos de fe, la confesión de que nuestra justificación como pecadores es por gracia mediante la fe, y el sobrio reconocimiento de que la iglesia necesita ser reformada y renovada continuamente.

Énfasis Wesleyanos Particulares
La gracia domina nuestro entendimiento de la fe y vida cristiana. Por gracia entendemos la acción inmerecida y amorosa de Dios en la existencia humana mediante el Espíritu Santo quien esta siempre presente. Aunque la gracia de Dios es indivisible, ésta precede a la salvación como gracia preveniente, continua como gracia justificadora, y culmina como gracia santificadora.

Fe y Buenas Obras
Vemos la gracia divina y la actividad humana obrando juntas en la relación entre fe y buenas obras. La gracia de Dios promueve la respuesta y disciplina humana. La fe es la única respuesta esencial para la salvación. Aun el arrepentimiento debe ser acompañado de frutos dignos de arrepentimiento u obras de piedad y misericordia. Tanto la fe como las buenas obras son parte de una teología de la gracia que lo incluye todo, puesto que ambas surgen del amor gratuito de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.

Misión y Servicio.
Insistimos que la salvación personal siempre envuelve la misión cristiana y el servicio al mundo. Al vincular el corazón y la mano, afirmamos que la religión personal, el testimonio evangélico y la acción social cristiana son recíprocos y se refuerzan mutuamente. La santidad bíblica implica más que piedad personal; el amor de Dios está siempre vinculado con el amor al prójimo, una pasión por la justicia y renovación en la vida del mundo.

Naturaleza y Misión de la Iglesia.
Enfatizamos la función nutricia y de servicio de la fraternidad cristiana en la Iglesia. La experiencia personal de fe se nutre en la comunidad de adoración.